Cuestiones jurídicas y bioéticas entorno a la Muerte
Curso dictado por Dra. Teodora ZAMUDIO

Material editado para l@s alumn@s de la U.M.S.A.

 

Muerte digna

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La forma en que un país se ocupa de los discapacitados y de los enfermos terminales es indicador de una sociedad civilizada."

No podemos prolongar la vida del paciente, pero podemos agregarles vida a sus últimos días." Así definió la esencia de la medicina paliativa el especialista inglés Robert Twycross, de la Universidad de Oxford, durante su reciente visita a nuestro país.

Invitado por la Asociación Argentina de Medicina y Cuidados Paliativos para participar de una jornada de actualización profesional sobre el control del dolor en el hospital Udaondo, el profesor Twycross señaló que "el desarrollo de la medicina paliativa amplió el concepto del cuidado centrado en el paciente a otras enfermedades además del cáncer".

En las últimas décadas los avances en la investigación de estos cuidados destinados a reducir el dolor en los pacientes con enfermedades incurables conformaron una nueva especialidad médica y un camino efectivo para mejorar la calidad de vida de los enfermos terminales.

Incluso representantes de Holanda, que en abril de 2002 despenalizó la eutanasia y el suicidio asistido, reconocieron en el último Congreso de la Asociación Europea de Cuidados Paliativos, en La Haya, que la sanción de la norma fue consecuencia del desconocimiento de la medicina paliativa.

"Hoy, los médicos holandeses recomiendan no aplicar la eutanasia y prefieren brindarle al paciente todas las posibilidades médicas para llevar una vida digna", dijo el presidente de la Asociación Argentina de Medicina y Cuidados Paliativos, el oncólogo Gustavo De Simone.

El profesor Robert Twycross dirige en Inglaterra el Centro Internacional de Cuidados Paliativos de la Universidad de Oxford. Con 35 años de experiencia en la atención de pacientes con enfermedades incurables y en la investigación de los síntomas, se define como un médico antieutanasia.

La medicina paliativa es el "cuidado activo y total de los pacientes con enfermedades progresivas y avanzadas que les limitan la vida", explicó Twycross. Está centrada en el tratamiento físico, psicológico y espiritual del enfermo a través de un equipo multidisciplinario que controla el dolor y otros síntomas y lo asiste junto a su familia.

En la unidad Sobell House de la Universidad de Oxford, por ejemplo, se asiste a un promedio de 200 pacientes ambulatorios y sólo 20 están internados. "Mientras el paciente mejora la calidad de vida, se lo ayuda a dejar de luchar contra la muerte para convivir en paz con la enfermedad", comentó el especialista.

En Inglaterra, los cuidados paliativos son una materia obligatoria en las carreras relacionadas con la salud y su dictado está a cargo de profesores de medicina paliativa, una especialidad médica a partir de 1987.

Tras la legalización en Holanda de la eutanasia -el pedido del paciente al médico para terminar su vida- y el suicidio asistido -la ayuda intencional de un médico a un paciente para que se suicide-, las organizaciones europeas dedicadas a los cuidados paliativos levantaron su voz en contra.

Un año después, los médicos holandeses "defensores acérrimos" de la nueva legislación dieron un paso atrás.

"La población debe saber que la elección no es entre morir con agonía o ser asesinado -insistió Twycross-. Hay una tercera posibilidad: los cuidados paliativos."

Según el especialista inglés, son pocas las personas que optan por la eutanasia cuando "sienten confort" con la disminución del dolor y el apoyo psicológico y social que necesitan en cada etapa de la enfermedad. "Las personas que piden la eutanasia están, en realidad, desesperadas por encontrar ayuda para vivir", continuó.

Sin embargo, Twycross no desestimó el elemento político del debate. "Lo que una sociedad democrática hace con la ley de eutanasia o de suicidio asistido es decisión de esa sociedad, ya que puede elegir libremente", señaló.

Para Twycross, que recorrió todo el país, la medicina paliativa en la Argentina está fragmentada y posee recursos limitados, además de que la sociedad desconoce su derecho a recibirla a través de los programas de salud.

"En cualquier sociedad con demandas competitivas para obtener financiamiento para los programas de salud es necesario que se haga lobby con los médicos en favor de la inclusión de los cuidados paliativos", dijo.

"La Argentina está haciendo camino en América latina en el desarrollo de los cuidados paliativos, ya que los está exportando a los países vecinos con trabajo de capacitación", aclaró.

Los cuidados paliativos están actualmente incluidos en el Programa Médico Obligatorio del Ministerio de Salud de la Nación. "El problema es que este programa fue modificado con una drástica reducción en algunos de sus contenidos y aún (los cuidados paliativos) no están disponibles para la mayoría de la población", explicó De Simone.

Por ejemplo, los especialistas en cuidados paliativos del hospital Udaondo, como los del hospital Tornú, atienden unas 250 consultas mensuales y más de 30 pacientes nuevos por mes. Sin embargo, otros centros de salud no alcanzan en un año esas cifras.

En Inglaterra, en cambio, los equipos de medicina paliativa asistieron en 2001 a 150.000 pacientes con diferentes enfermedades incurables. Allí, las unidades de cuidados paliativos forman una red que mensualmente alimenta un registro central informatizado que permite conocer los datos de todas las jurisdicciones del país.

Por el momento, y con la mirada puesta en el futuro, Twycross trabaja para "formar unidades de medicina paliativa en las que profesores e investigadores tengan recursos disponibles para investigar el alivio del dolor".

Por Fabiola Czubaj - LA NACION