Cuestiones jurídicas y bioéticas entorno a la Muerte
Curso dictado por Dra. Teodora ZAMUDIO

Material editado para l@s alumn@s de la U.M.S.A.

 

Panorma normativo en Eutanasia ~ Suicidio asistido ~ Testamento de vida

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Breve panorama mundial

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Alemania

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Australia

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Camboya

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Canadá

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Colombia

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Dinamarca

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España

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Estados Unidos

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Francia

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Gran Bretaña

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Holanda

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Japón

 

Alemania

Puede ser autorizada sólo si corresponde inequívocamente a la voluntad del paciente y es aprobada por tribunales tutelares.

Australia

El territorio norteño pasó una ley el 25 de mayo de 1.995 que se asintió el 16 de junio de 1.995. Permitir la eutanasia activa, bajo cuidadosos controles, en 1.999 cuando ciertos requisitos previos se hagan. Este territorio consiste en 1/6 de la masa terrestre de Australia pero sólo tiene una población de 168.000 habitantes. La ley comenzó como una cuenta de miembro privado Rights of the Terminally Ill Bill 1995 (Derechos de el proyecto de ley de los enfermos terminales 1.995), patrocinado por Marshall Perron. Era rechazado por la Asociación Médica Australiana y una variedad de grupos de "Derecho a la vida". Un voto de consciencia permitió que los miembro fueran libres para votar independientemente de la disciplina del partido. EL nombre original se conservó. La ley se llama los Derechos del Acto del Enfermo Terminal. Fue puesta en marcha el 1 de julio de 1.996, otros proyectos de ley están siendo introducidos en otros estados Australianos.

Una encuesta conducida por Newpoll en julio de 1.995 encontró que el 81% de los adultos australianos apoyan voluntariamente la eutanasia. Esta encuesta presenta un aumento frente al resultado de julio de 1.994 donde se apoyaba con un 79%. Una votación por el Roy Morgan el Centro de investigación en junio de 1.995 mostró resultados similares: 78% a favor. Este presenta un aumento desde 66% en 1.986. Una votación separada mostró que el 60% de los doctores y el 78% de las enfermeras en Victoria favorecieron la eutanasia. Una votación adicional se tomó entre 6.500 congregaciones cristianas, representando 19 denominaciones. Ellos encontraron que 40% se mostró de acuerdo con el suicidio asistido para enfermos terminales, 30% se opuso, 30% no sabe, no responde. Entre creyentes más viejos el apoyo era más alto 50% de los sesenta para delante.

Bob Dent, 66 años, fue la primera persona en aprovechar la nueva ley. Se había trasladado al norte como misionero de una Iglesia de Inglaterra (Episcopal, Anglicana). Se llegó a desilusionar con la política dentro de la Iglesia y dejó su llamado para llegar a ser una construcción de estimación. Le diagnosticaron cáncer el 1.991 y luego se convirtió al budismo. Escribió una carta diciendo "Si usted difiere con la eutanasia voluntaria, entonces no la use, pero por favor no me niegue el derecho." Dijo que ningún grupo religioso debería exigir que se comportara con sus reglas y aguantaría si dolor intratable innecesario hasta que algún doctor en su omnisciencia decidiera que ya había tenido suficiente y aumentara la morfina hasta morir. En presencia de su esposa y el doctor, inició el proceso con una inyección mortal de droga.

El reverendo Harry Goodhew, arzobispo anglicano de Sidney denunció el caso el 7 de octubre de 1.996, dijo "La forma moral de nuestra nación está bajo amenaza con la primera eutanasia legalmente sancionada en el norte, y así es la relación entre doctores y pacientes. Ahora se ha mostrado qué significa esto [Sic] doctores son los que salvan vidas, pero bajo la ley norteña ellos también son quienes matan....Nosotros debemos sentir una congoja profunda de la esposa de quien murió, y también comprender el dolor humano que trajo esta conclusión en la vida de un hombre. Pero por estos hechos no se puede permitir que nos persuadan de que esta acción tuvo razón. El agravio es moral. Yo no puedo aprobarlo desde ningún punto de vista."

Un segundo enfermo terminal tuvo asistencia médica para morir el 7 de enero de 1.997. Era Janet Mills, 52 años, que sufrió de una forma rara de cáncer de piel que ocasiona su desintegración. El decano alglicano de Sydney, Boak Jobbins, dijo que esta muerte era otro día de vergüenza para Australia. Dijo "Claramente somo una nación que ha llegado al final de sus recursos....no tenemos más cosas para ofrecer al enfermo terminal, al anciano o al incapacitado fuera de una salida rápida con una aguja."

El 25 de marzo de 1.997 el senado australiano rechazó la ley de la provincia norteña. El voto fue 38 a 33. Esto convirtió al proyecto en ley, había sido ya aprobada por las condiciones más bajas. Esta acción viola la opinión pública. Además de los resultados encontrados arriba, una votación por toda la nación de enfermeras mostró que el 70% estaban a favor,

Camboya

Un individuo al que se le negaba el perdón por matar presentó una demanda con la inteción de borrar todas las referencias de la eutanasia en la ley de Columbia. La demanda petardeó. El 20 de mayo de 1.997, la Corte Constitucional legalizó la eutanasia para enfermos terminales que han dado claramente su aquiescencia. Con una votación 6 a 3. Los jueces ahora tendrán que escribir una reglamentación y considerar cada caso separadamente.

Canadá

El suicidio es legal, pero nunca un médico puede ayudar en él. Una ley para permitir la eutanasia podría crearse en el nivel federal y se aplicaría a lo largo del país. Hay un alto número de casos que involucran enfermos terminales que han buscado asistencia técnica para el suicidio. El Gobierno parece estar evitando discutir este punto.

Colombia

Decisión de la Corte Constitucional de Colombia respecto a la eutanasia. El 15 de mayo de 1.997, en la plenaria de la Corte Constitucional, se sometió a consideración la demanda contra una norma del Código Penal, Artículo 326, homicidio por piedad. Comenzando así el debate sobre la aprobación o no de la eutanasia en Colombia.

Luego de la exposición de Carlos Gaviria, que estaba de acuerdo en que un médico acabara con la vida de un paciente con intensos sufrimientos y, añadía, no debería ir a la cárcel, tres magistrados (José Hernández, Hernando Herrera y Vladimiro Naranjo) se manifestaron en contra fundamentándose en que el derecho a la vida es fundamental e inviolable. Después tomó la palabra Jorge Arango, quien afirmaba que el derecho más importante es el de la libertad y que la vida sin libertad no tiene sentido. En seguida intervino Eduardo Cifuentes, quien dijo que la libertad no está por encima de la vida, pero tampoco la vida prevalece sobre la libertad, se manifestó de acuerdo y dijo que la Corte debía indicar en que casos era válida la intervención de un tercero para terminar con la vida del paciente. Según él : el fallo se aplicaría sólo cuándo se tratara de un enfermo terminal, y cuando él estuviera totalmente informado de sus condiciones de salud. Luego intervinieron: Alejandro Martínez, Fabio Morón y Antonio Barrera. En el momento de la votación sólo tres magistrados salvaron su voto, siendo así Colombia uno de los primeros países en aceptar la eutanasia. El 29 de mayo los seis magistrados que dieron su voto a favor se reunieron para revisar el texto final del fallo, allí Cifuentes expresó su desavenencia ya que no se recogía íntegramente su pensamiento. Ahora sólo falta la reglamentación que el Congreso deberá hacer sobre la aplicación de la eutanasia.

Dinamarca

El enfermo incurable puede decidir que cese su tratamiento.

España

Artículo 28.1. Código de Ética y Deontología Médica

El médico nunca provocará intencionadamente la muerte de un paciente ni por propia decisión, ni cuando el enfermo o sus allegados lo soliciten, ni por ninguna otra exigencia. La eutanasia u "homicidio por compasión" es contraria a la ética médica.

Fuente: Departamento de Humanidades Biomédicas – Universidad de Navarra http://www.unav.es/cdb/dhbcedmarticu28.1.html

Este artículo condena sin atenuantes ni excepciones la práctica de la eutanasia: nunca el médico podrá reconocer motivo alguno que la justifique, ya que toda eutanasia es una acción intrínsecamente inética: es un homicidio, aunque subjetivamente pueda haberse ejecutado por compasión. Esta tajante condena médica de la eutanasia contrasta con ciertas actitudes que, al parecer, están ampliamente difundidas en la sociedad, resultado quizá del activismo pro-eutanasia que, en los últimos años, ha difundido su mensaje en favor de la despenalización de la ayuda (médica) al suicidio voluntario y del derecho de las personas a decidir el momento y el modo de su propia muerte.

Conviene, en primer término, disipar en lo posible la confusión que existe en torno al término eutanasia. Por eutanasia se entiende, en el contexto deontológico, matar sin dolor y deliberadamente, de ordinario mediante gestos de apariencia médica, a pacientes que se dicen víctimas de sufrimientos insoportables o de incapacidades extremas, para liberarles a ellos de su penosa situación y, a la sociedad, de una carga inútil. Esta definición destaca los rasgos generales -matar deliberadamente, por razones y medios médicos- de la eutanasia y hace irrelevante la distinción entre la forma activa de eutanasia (la provocada mediante la aplicación de un tratamiento letal e indoloro) y la omisiva (la causada por la omisión o suspensión deliberada de un cuidado, necesario y eficaz, para la curación o la supervivencia).

Así es como se ha de entender hoy la noción de eutanasia en el contexto eticomédico. La Declaración sobre Eutanasia, de la Asociación Médica Mundial (Madrid, Octubre de 1987) comienza así: "La eutanasia, es decir, el acto deliberado de poner fin a la vida de un paciente, ya sea por su propio requerimiento o a petición de los familiares, es contraria a la ética". Y en las conclusiones del Grupo de Trabajo de la British Medical Association para revisar las directrices de la Asociación sobre eutanasia, hechas públicas en Mayo de 1988, se lee: "No se debe cambiar la ley. La muerte deliberada de un ser humano debe seguir siendo un delito. Este rechazo de cualquier cambio en la ley actual, de modo que se permitiera a los médicos intervenir para poner fin a la vida de una persona, (...) es, sobre todo, una afirmación del supremo valor del individuo, sin que importe cuán sin valor o cuán sin esperanza pueda sentirse".

Tan necesaria como una definición inambigua de eutanasia es el uso de los términos con que se la designa. Los activistas de la eutanasia usan términos que se prestan a engaño, como, por ejemplo, selección neonatal, sólo cuidados de enfermería, eutanasia pasiva, ayudar a morir, o morir con dignidad. Usan, en particular, estas dos últimas expresiones tanto para designar la muerte por compasión de gente infeliz o inútil, como para exigir el derecho a ser matado, sin dolor y con la ayuda del médico, en el lugar, tiempo y modo que cada uno decida.

No parece presentar muchas dificultades el enjuiciamiento ético de la eutanasia cometida por acción, ni tampoco el de las formas groseras de eutanasia por omisión, tal como se ha definido más arriba. Pero existe una cierta confusión en torno al problema ético de no aplicar o de suspender cuidados médicos.

En efecto, no aplicar o suspender cuidados médicos puede ser, unas veces, una forma de conducta eutanásica (de matar o dejar morir deliberadamente a un paciente), mientras que otras veces es el modo correcto de cumplir el mandato ético, que impone el artículo 28.2, de no someter al paciente incurable y terminal a tratamientos inútiles y probadamente ineficaces. No aplicar o suspender cuidados médicos es también una forma ética de respetar a aquellos pacientes que se niegan a someterse a determinados tratamientos, pues el médico no puede violentar, fuera de casos de obvia incapacidad o pérdida de razón, el deseo del paciente de no ser tratado. éste tiene un deber ético de cuidar de su salud y de su vida y de aceptar los tratamientos para preservarlas, si se trata de medios que ofrecen una esperanza razonable de beneficiarle y que pueden obtenerse y aplicarse sin grave inconveniente, dolor o gasto. Puede, por consiguiente, el paciente rechazar los tratamientos que no ofrezcan una esperanza razonable de beneficio y que no pueden recibirse si no es con gran sufrimiento, o con gastos o inconvenientes graves.

Puede darse por superado hoy el viejo problema del tratamiento que acorta la vida, al que antes se llamaba eutanasia indirecta. Los recientes avances en el tratamiento del dolor y de la enfermedad terminal han hecho desaparecer el riesgo de anticipar, real pero involuntariamente, la muerte de ciertos pacientes: hoy ya no puede invocarse la muerte por compasión como único recurso contra el dolor intratable. No existe por tanto necesidad médico-profesional alguna para legalizar la eutanasia o la ayuda médica al suicidio: existen recursos médicos para tratar la enfermedad terminal, el dolor, la depresión. La muerte deliberada de los pacientes no es solución a ningún problema médico.

La tolerancia legal de la eutanasia, aun la máximamente restrictiva, desembocaría de modo inevitable en una bruta-lización de la Medicina. Porque si el médico se supiera impune, tanto si trata como si mata a ciertos pacientes, se iría apagando su vocación de cuidador de la vida. Además, la legislación permisiva es intrínsecamente expansiva: las restricciones impuestas en los textos legales irían cayendo ante el empuje incontenible de la demanda utilitarista de eliminar vidas improductivas o molestas.

Además, la profesión médica sufriría un grave daño en su vocación científica y ética. Se volvería progresivamente indiferente hacia determinados tipos de enfermos y decaería su interés por vastas áreas de la Patología. Porque, si, por ejemplo, fuera posible limpiar a la humanidad de "basura genética" mediante la eutanasia neonatal de bajo costo, perdería todo interés la investigación básica y aplicada de las enfermedades hereditarias; y si al que sufre de enfermedad de Alzheimer se le aplicara como primera opción la muerte dulce, ya no quedaría ningún motivo serio para estudiar las causas y mecanismos de la demencia.

Estados Unidos

Los ciudadanos en el estado de Oregon aprobaron la medida 16 de noviembre de 1.994 que legalizaba la eutanasia bajo condiciones limitadas. El "National Right to Life Committee" (Comité por el Derecho Nacional a la Vida) obtuvo un interdicto de la Corte para demorar la implementación de la medida.

La Corte dijo "cuando los pacientes ya no pueden perseguir la libertad o la felicidad y no desea tener la vida, el rigor del Estado en vigor para mantenerlos vivos es menos obligatorio....Un competente mental, el adulto enfermo terminal, habiendo vivido aproximadamente toda su vida, tiene un interés fuerte en la libertad de elegir una muerte humana y dignificada en vez de ser reducido al estado de un niño - estado de impotencia, pañal, sosego, incompetente-". La decisión fue condenada por la Asociación Médica de Estadounidenses, la Iglesia Católica Romana. Los activistas del SIDA la recibieron con entusiasmo.

Finalmente en Oregon rige, desde 1997, la “Ley de Muerte con Dignidad”.

El 7 de marzo de 1.996 la Novena Corte de Circuito de Apelaciones declaró anticonstitucional una ley del estado de Washington que criminalizó al médico que ayudara a pacientes terminales. La corte mandada por una mayoría de 8 a 3 dijo que la ley infringía el derecho a la libertad y a la protección igual garantizada por el artículo 14 de la Constitución de Estados Unidos."No state shall make or enforce any law which shall abridge the privileges or immunities of citizens" (Ningún estado hará o impondrá leyes que abrevien los privilegio o inmunidades de los ciudadanos)

Este artículo sólo es acatado por los territorios occidentales: Alaska, Arizona, California, Guam, Hawaii, Idaho, Montana, Nevada, N. Mariana Islas, Oregon y Washington. otros treinta estados tienen leyes específicas que criminalizan el suicidio asistido.

Francia

El Código Penal distingue entre eutanasia activa (acción directa para producir la muerte) y pasiva (cese del tratamiento).

Gran Bretaña

La Justicia autorizó a algunos médicos a suspender tratamientos de enfermos mantenidos artificialmente con vida.

Holanda  

Se convirtió en abril de 2002 en el primer país del mundo que permite por ley la eutanasia, al entrar en vigor la norma que la regula. Reconocida por el Tribunal Supremo desde 1984 y despenalizada en 1994, la ayuda para morir ha evolucionado durante el último cuarto de siglo hasta presentarse ahora como una opción legal para los pacientes terminales sin convertir a los médicos en criminales. Con un 85% de la población a favor de la práctica, Wim Kok, primer ministro socialista, tachó de 'estupidez' la crítica de quienes afirman que los médicos tienen ya licencia para matar.

Si bien cerca de la mitad de los médicos de cabecera holandeses admite haber practicado la eutanasia alguna vez, la entrada en vigor de la ley servirá para mejorar la supervisión de todos los casos, tarea encomendada a una comisión especial. Ésta deberá sancionar la legalidad de estas muertes, que serán comunicadas por los médicos en sus municipios. Sólo en caso de duda podrá remitirse la documentación al ministerio fiscal. A pesar de que la norma recién inaugurada ampara al médico, se mantiene la pena de cárcel de hasta 12 años si la ayuda al suicidio llegara a ser considerada ilegal por los tribunales. Las personas con depresión o que no deseen seguir viviendo por padecer una dolencia incurable no podrán acogerse a la eutanasia.

Para evitar ser demandados, los médicos deberán asegurarse de que el sufrimiento del paciente desahuciado sea insoportable y no haya forma de aliviarlo. Una vez que el enfermo efectúe su petición de eutanasia 'voluntaria y meditada', el médico tendrá que consultar a un colega. Esta segunda opinión es indispensable puesto que sólo el facultativo, y no el propio paciente o su familia, podrá administrar la medicación adecuada para morir. La ley incluye dos apartados especiales dedicados a los menores de edad y a las personas incapacitadas para hablar con el médico. Los primeros sólo podrán tomar la decisión de morir cuando alcancen entre 16 y 17 años y la opinión de sus padres será tenida en cuenta. Entre los 12 y los 16 años, sólo el consentimiento de los progenitores permitirá dicha práctica. Las peticiones escritas de eutanasia, por ejemplo en un testamento, servirán para enfermos en coma o incapacitados que hubieran expresado esa voluntad.

'Aunque resulte paradójico, la regularización de la eutanasia permite a los enfermos confiar plenamente en su médico y, muchas veces, alarga sus vidas. Saben que les ayudarán al final y eso les da fuerzas para seguir viviendo', según Martine Cornelisse, psicóloga de la Asociación holandesa para la Eutanasia Voluntaria.

Modelo de informe -Países Bajos- para el médico que trata al paciente, en relación con la notificación al forense municipal del fallecimiento de una persona como consecuencia de la aplicación de prácticas destinadas a la terminación de la vida a petición del paciente o de auxilio al suicidio.

Para notificar al forense municipal una muerte no natural como consecuencia de la aplicación de prácticas destinadas a la terminación de la vida a petición del paciente o de auxilio al suicidio, el médico que trata al paciente facilitará un informe al forense municipal, que deberá redactarse según el modelo propuesto:

NB: se ruega que motive las respuestas a las preguntas formuladas.

Al responder las preguntas, puede ofrecer información suplementaria por medio de anexos. Si no es suficiente el espacio facilitado para la contestación de las preguntas, también puede adjuntar los anexos necesarios. No se olvide de indicar en los anexos a qué pregunta se refieren los mismos.

 

Datos del médico

Apellido:

Iniciales:

Sexo: H / M

Profesión:

- Médico de familia

- Médico de casa de convalecencia

- Especialista (nombre de la especialidad)

En su caso, nombre de la institución:

Dirección del trabajo:

Código postal / Ciudad:

Datos del fallecido

Apellido:

Iniciales:

Sexo: H / M

Fecha de fallecimiento:

Lugar de fallecimiento (municipio):

I.- Historial de la enfermedad.

1. ¿Qué enfermedad(es) padecía el paciente y desde cuándo?

2. ¿Qué terapias médicas se probaron?

3. ¿Era todavía posible la curación del paciente?

4. ¿En qué consistía el padecimiento del paciente?

5a. ¿Existían todavía posibilidades de aliviar el padecimiento del paciente?

5b. En caso de respuesta afirmativa, ¿cuál era la actitud del paciente respecto a esas alternativas?

6. ¿Dentro de qué plazo se calcula que podía esperarse el fallecimiento de no haberse procedido a la terminación de la vida a petición del paciente?

II.- Petición de terminación de la vida o de auxilio al suicidio.

7a. ¿Cuándo solicitó el paciente la terminación de la vida o el auxilio al suicidio?

7b. ¿Cuándo reiteró el paciente esta petición?

8. ¿En presencia de quién expresó el paciente esta petición?

9a. ¿Existe una declaración de voluntad por escrito?

9b. En caso afirmativo, ¿de qué fecha? (por favor, adjunte esta declaración al informe)

9c. En caso de respuesta negativa, ¿cuál es la razón?

10. ¿Existen indicaciones de que la petición del paciente fue expresada bajo presión o influencia de otras personas?

11. ¿Existía alguna razón para dudar que el paciente, en el momento de expresar su petición, tenía plena consciencia del alcance de su petición y de su situación física?

NB: Las actuaciones de terminación de la vida con respecto a pacientes cuyos padecimientos tengan un origen primariamente psíquico, así como con respecto a pacientes cuya capacidad de expresar una petición bien meditada pueda haber sido perturbada, por ejemplo como consecuencia de una depresión o de una demencia en desarrollo, deben notificarse según el procedimiento para los casos de terminación de la vida en ausencia de petición expresa del paciente. La notificación de actuaciones de terminación de la vida con respecto a pacientes menores de edad también deberá efectuarse de acuerdo con ese procedimiento.

12a. ¿Se ha consultado acerca de la terminación de la vida con el personal de enfermería o con el personal sanitario al cuidado del paciente?

12b. En caso afirmativo, ¿con quién y cuáles fueron sus opiniones?

12c. En caso negativo, ¿por qué no?

13a. ¿Se ha consultado acerca de la terminación de la vida con los parientes del paciente?

13b. En caso afirmativo, ¿con quién y cuáles fueron sus opiniones?

13c. En caso negativo, ¿por qué no?

III.- Consulta.

14. ¿A qué médico(s) se ha consultado?

15a. ¿Cuál era su profesión? (médico de familia / especialista / psiquiatra / otros, a saber:)

15b. ¿Era(n) éste(éstos) también médicos que trataban al paciente?

15c. ¿Cuál es su relación con usted?

16a. ¿Cuándo vio/vieron el(los) médico(s) consultado(s) al paciente?

16b. En el caso de que el(los) médico(s) consultado(s) no hayan visto al paciente, ¿por qué no?

NB: Debe adjuntar al presente informe el informe escrito del(los) médico(s) consultado(s) relativo a su opinión acerca del padecimiento insoportable del paciente y de la ausencia de esperanzas de mejora, así como sobre el hecho de que la petición del paciente haya sido expresa y bien meditada. En el caso de que el(los) médico(s) consultado(s) no hayan consignado su opinión por escrito: ¿cuál era su opinión acerca de los aspectos anteriormente mencionados?

IV.- Realización de la terminación de la vida a petición del paciente o del Auxilio al suicidio.

18a. ¿Se trataba de:

- Terminación de la vida a petición del paciente (siga con la pregunta 18b), o de

- Auxilio al suicidio?

18b. ¿Quién se encargó de hecho de llevar a cabo la terminación de la vida a petición del paciente?

19. ¿Con qué medios o de qué forma tuvo lugar la terminación de la vida?

20. ¿Recabó información acerca del método a aplicar y, en su caso, a quién?

21. ¿Qué personas, aparte de usted, estaban presentes en el momento de la terminación de la vida?

V.- Comentarios.

22. ¿Existen otros aspectos de los cuales quiere informar a la comisión de comprobación y que no ha podido incluir en las respuestas de las preguntas precedentes?

Fecha:

Nombre:

Firma:

Los cuidados paliativos, con un mejor uso de medicamentos contra el dolor y la atención individualizada, han cobrado también mayor protagonismo desde 1997. En Holanda hay 25 asociaciones médicas dedicadas a ampliar los conocimientos de los facultativos sobre la ayuda aconsejada para los enfermos que ven rechazada su solicitud de eutanasia.

La Comisión de derechos Humanos de Naciones Unidas teme, por el contrario, que la entrada en vigor de la ley convierta en rutina el hecho de morir. 'Puede que el médico se insensibilice y acabe por trivializar algo tan excepcional y delicado', en palabras de Eckart Klein, el experto que ha estudiado el caso holandés.

Para la Conferencia Episcopal, el mayor peligro de la eutanasia es la posible presión ejercida sobre enfermos considerados como una carga para sus familiares. Y el Comité Internacional AntiEutanasia piensa que la ley transforma 'un crimen en una forma de tratamiento'.

Aunque la Asociación nacional para la Eutanasia Voluntaria pide incluso una 'pastilla para el suicidio' para todos los ancianos que 'decidan marchar', pocos países han avanzado tanto en este terreno como Holanda.

En la avanzadilla está Bélgica, donde el Senado votó en octubre pasado a favor de una futura ley de la eutanasia. En Francia, el ministro de Sanidad, Bernard Kouchner, fundador de Médicos sin Fronteras, es partidario de legislar la práctica. En el Reino Unido, la sentencia que acaba de autorizar a una paciente paralizada a que rechace el tratamiento que la mantiene con vida ha reavivado la polémica. Otra británica que también ha pedido la eutanasia, Diane Pretty, está pendiente de la resolución del Tribunal de Derechos Humanos de Estrasburgo, después de que la Cámara de los Lores le negara el derecho al suicidio asistido.

Japón

El 28 de marzo de 1.995 la corte del Distrito en Yakahoma encontró culpable a un doctor de asesinar un paciente de cáncer terminal que esperaba morir en unos pocos días. Recibió una condena de dos años de prisión, que se suspendió. La corte entonces enunció cuatro condiciones bajo las que se permitiría la eutanasia en Japón:

- El paciente sufre un dolor físico inaguantable.

- La muerte es inevitable e inminente

- Se han tomado todas las medidas posibles para eliminar el dolor

- El paciente ha expresado claramente su consentimiento.

El juez Matsuura dijo que la acción del Dr. Tokunag no reunió todas las condiciones, discutieron que el paciente no había hecho expresiones claras sobre su dolor físico ni había dado su consentimiento. La acción del doctor no se puede considerar eutanasia y representa una terminación ilegal de la vida del paciente

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